No es el primero que veis, ya sabéis de sobra de que va. Emulando las costuras sorpresas de Farbenmix (creo que organiza todos los años una, estilo calendario de adviento, pero no me he atrevido nunca a seguirla porque el alemán ya si que se me escapa del todo), Una Modistilla de Pacotilla diseñó esta costura sorpresa que resulto ser un delantal de costura superpráctico que agradecí un montón una vez terminado porque evitó que siguiera volviéndome loca sin saber donde dejar las cosas.
He de decir que me costó sangre, sudor y lágrimas terminarlo y que lo he descosido más que cualquier otra cosa en mi historia costuril. Pero es que la cabeza no me daba. Tanta emoción, tanto hablar, las máquinas que no conocía, el querer estar a todo,... Pero lo conseguí, y me encanta. Lástima que ahora en casa ya no me resulte tan útil, aunque estoy por ponérmelo aunque sea solo para adornar. Es tan mono.
Las telas son retales que ya traíamos cortados de casa. Unos días antes nos dieron las instrucciones de corte para adelantar trabajo. Menos mal, si me tengo que poner allí a elegir telas, seguro que todavía está sin coser.
Los ollaos se los trajo de casa Manos Revoltosas, y nos dio barra libre para usarlos, por si no tuviéramos bastante con todos los patrones que nos regala.
El resto todo obsequio de los patrocinadores de Sewing Camp. Los Snaps de Snapclip, la etiqueta de la abejita de Hilos y más y la cremallera, el charm, la etiqueta de madera de handmade, la cinta y el cierre de The Sewing Cat.
Tanto esfuerzo me costó terminarlo, que así fue como me sentí cuando por fin lo conseguí:
Y aquí estamos muchas de las SewingCamperas con nuestras versiones:
En mi vida ha habido un antes y un después del Sewing Camp,
y no quería publicar nada sin hacer mi reseña de ese fin de semana. Las
costuras por enseñar se acumulan, así que ya va siendo hora de que me ponga
manos a la obra.
Hago mil fotos. Quién me conoce sabe que siempre estoy con
el móvil en la mano porque me encanta fotografiar aquello que llama mi atención
y me gustaría llevar conmigo para siempre. Pero en el SewingCamp estuve tan
absorta en lo que estaba viviendo que apenas tengo fotos propias. No hay fotos
de la bolsa de bienvenida, de los regalos de los patrocinadores, de las
máquinas, ... de nada básicamente. Por tanto, ya os digo que la mayoría de
fotos de esta entrada no son mías.
¿Y qué es lo que yo quiero contar? No lo sabía antes de
ponerme a escribir, y todavía no lo sé ahora. Voy a dejar que las palabras
vayan surgiendo libremente y a ver que sale...
Al principio estaba como en una nube, no quería volver a la
realidad, quería quedarme en mi mundo de costura sin fin. Estaba con mi familia
de descanso y solo pensaba en llegar a casa, sacar mis telas, mis regalos,
coser los patrones que había calcado, hacer distintas versiones de los que si
me había dado tiempo a coser, ...
Los días pasan, y la realidad una vez más se va imponiendo.
Las telas están lavadas, y en honor a Halloween he de decir que ya he usado dos
de ellas, pero nada de todo lo que yo tenía en mente.
Me fui con
la idea de abandonar el blog, porque no me da la vida. Pero volví con ganas de
seguir con él porque es la única manera que tengo de seguir compartiendo
costuras como durante ese fin de semana.
Me fui con el firme propósito de no coser más de una prenda
al mes, para no dejar que la costura lo inunde todo, y vengo no solo inundada
sino sumergida por completo y sin poder pensar en otra cosa que no sea coser,
coser, coser.
Me fui con la idea de no comprar telas porque estaba
intentando gastar las que ya tenía y me volví con telas para siete vidas.
Me fui sintiéndome una gruppie y un poco intrusa y me vengo
emocionada y feliz de haberme sentido acogida y en casa.
Hoy me pongo a revisar las fotos y la sonrisa no se me borra
de la cara. Recordando tantos momentos concentrados en tan poco tiempo. Pienso
en vosotras y os echo de menos. Que sepáis que ya estoy ahorrando para el
SewignCamp 2018, por si tengo la suerte de volver a estar entre las
afortunadas.
Y hoy no me sale más. No sé si más adelante me animaré a
hacer un resumen de lo que fuimos haciendo el fin de semana, de momento hay
otras compañeras que ya lo están compartiendo, y seguro que lo hacen mucho
mejor que yo, porque los detalles concretos se me han olvidado todos, solo me
acuerdo de lo que sentí y eso es lo que quería escribir antes de que se me
desdibujara también.
Lo que sí quiero hacer ya, por si luego se me olvida, es agradecer la generosidad de todos
los patrocinadores que aportaron su granito de arena. Poco a poco iré
enseñando, más probablemente por Instagram, lo que voy haciendo con sus
regalos.
Y, como una imagen vale más que mil palabras, y, ya os he dicho antes que adoro las fotos, voy a dejar que ellas hablen por mí.
Bueno, y como decía al principio que tengo atasco de costuras por enseñar, os dejo las fotos de la camiseta Tuca de Manos Revoltosas. Ella, tan generosa como siempre, compartió el patrón con nosotras y a algunas nos dio tiempo a coserlo allí.
Es una camiseta que sienta fenomenal y se cose muy rápido. La tela me la regaló Las Marujadas de Peluchona en el mercadillo. En el cuello le puse camiseta a modo de puño de un trozo de retal que les sobró a uVe Original y a El Señor de los Ganchillos de hacer sus Tucas.
Yo me decidí por manga corta porque ese día tenía calor y toda la ropa limpia que me quedaba era de manga larga. Siempre me llama la atención las cosas tan distintas que podemos hacer con el mismo patrón, y si no mirar
Si os gusta este patrón tanto como a mí, que estoy segura que sí, pasaros por el blog de Imilce que además ha organizado un CC.
Ah, y se me olvidaba. Mirar que vídeo más chulo
Y ya acabo, con la que debe de ser sin duda, la entrada más larga de mi historia.
Llego a tiempo. Por una vez. Bueno, vale. Depende de como se mire porque mi intención era llegar al Yo Coso Flores de Pandielleando y eso no ha podido ser.
Pero llego al Bichito a Bichito de Fans de Ottobre(no llego porque no me di cuenta de que puse el gato en el pantalón y ese patrón no es de la Ottobre, ¡ups!), llego al primer MIMI del Club de las malas costureras y, sobre todo llego, al Sewing Camp con pijama handmade, lo que me libra de dormir en el sofá ;)
Para la parte de arriba elegí el patrón WeekDay de la última Ottobre. Tiene muchas piezas en común con el Ladder Stripes que os enseñé la semana pasada. De hecho, lo cosí antes que el vestido para probar la talla. Presentía que me había pasado de grande y así fue. Con la talla 40 en lugar de una camiseta me quedó una sudadera bastante holgada. Para disimular lo ancha que había quedado terminé el bajo con un puño ancho de la misma tela.
Además de alargar el cuerpo, también alargué mangas, que me gustan extralargas. Las dejé sin rematar para enrollarlas y que se vea el interior de la sudadera. Me gustaba el contraste pero no cambié los hilos oscuros que tenía puestos en la remalladora después de hacer el pantalón y la costura me chirriaba, así que la oculté con unas tiras del Tiger con un mensaje superapropiado.
El resultado me gusta tanto, que no se si confesaros o no, que solo lo voy a usar de pijama en el SC. Después pienso ponérmelo para ir a la calle. Es demasiado chulo para usarlo solo en casa.
Para el pantalón tiré de mi básico. Patrón de leggins autodibujado siguiendo las instrucciones de One Little Minute y añadiéndole dos centímetros de margen de costura.
El bajo y la cinturilla de la misma tela de flores para combinar con la parte de arriba, junto con la silueta del gatito (Bichito) para darle el toque "Yo", que para mi gusto estaba quedando un pijama demasiado formal.
No perdais de vista mi Total Look, que hasta me puse las zapatillas de andar por casa para completar el conjunto.
Y qué queréis que os diga, no me voy a quedar con las ganas. Edito para unirme como Dios manda al Club de las malas costureras.
Patrón: Weekday Mod. 1 de la Ottobre 5/2017
Telas: Sudadera de verano del alijo personal de Karu