En una hora es miércoles y, o empiezo a ponerme las pilas, o la lista de costuras atrasadas sin publicar corre peligro de volverse tan larga que ya no sepa ni por donde empezar, así que he decidido no pensármelo mucho y tirar para adelante sin mirar.
Voy a empezar por este vestido porque es el primero de varias versiones que he cosido de un patrón al que le tenía muchas, muchas ganas. La camiseta
Behioua de Näh-Connection
Las primas la cosieron el mes pasado y me advirtieron de que las mangas son muy anchas por eso pensé en una versión calentita, en sudadera de invierno que me permitiera ponerme debajo alguna que otra capa. Ya os he dicho más de una vez que soy una friolera.
Le hice una costura ajustando la espalda porque me hacía una bolsa un tanto extraña y decidí convertirla en vestido porque sé que así me la voy a poner muchísimo más.
Simplemente añadí una tira de la misma tela que las mangas y con el resto de sudadera que me quedaba le cosí la falda con tablas repartidas a ojo y con el bajo sin rematar. Nunca había terminado una prenda así y me apetecía probar.
No me disgusta la forma de las mangas, pero tampoco es lo que yo tenía en mente cuando soñaba con este patrón así que, como os decía antes, esta es la primera versión de muchas porque me propuse conseguir un acabado que se ajuste más a mi idea. Os las iré enseñando en próximas entregas.
Y ahora me voy a #MiMi a ver que habéis cosido vosotras. Nos vemos.
Telas: Círculos regalo de
Elisa de Ralet-Ralet en el SewingCamp, la roja era originalmente una sudadera gris de
Cal Joan que teñí con tinte en la lavadora.